Consejos para cuidar las plantas al final del verano


Si aún hace calor....  

Vaya por delante que lo normal es que los fuertes calores hayan quedado atrás. Pero por aquello del cambio climático o por cualquier otra razón no hay que descartar que todavía vengan días con temperaturas más elevadas de lo previsto. Con lo cual se impone no dejar de manera brusca los hábitos que hemos seguido este verano con nuestras plantas.

Los meses de calor ponen a prueba la resistencia de las plantas. El exceso de agua por los continuos riegos empobrece la tierra, provoca enfermedades y acaba por marchitar las plantas. Así las cosas, la humedad es uno de los efectos que más les perjudica. Si bien resulta acertado distinguir entre las especies de interior y exterior -no en vano tienen características distintas-, todas ellas necesitan unos cuidados específicos durante los meses más cálidos del año, con el objetivo de que estén fuertes el resto del año.

Ojo a estos dos peligros

• Hay que cuidar especialmente la incidencia del sol sobre las plantas. Pueden sufrir daños irreparables, sobre todo si reciben los rayos solares tras haber sido regadas porque el efecto lupa, creado por el agua que se deposita sobre las hojas, incrementa la acción de los rayos solares.
• Otro de los mayores peligros es el riego excesivo. Es más fácil que una planta muera por un exceso de agua que por falta de ésta. Por ello, lo mejor es añadir el agua en el plato de las macetas.
De esta forma las raíces absorberán la cantidad necesaria y no se dañarán los brotes.

El riego justo

• Se tiende a pensar que en verano hay que regar más las plantas, pero no es así. El riego debe suponer el aporte necesario para cada planta: ni más, ni menos. En esta época se debe regar siempre a última hora de la tarde para minimizar la pérdida de agua por evaporación y facilitar que ésta alcance las capas profundas del suelo.
• El agua sobrante que eliminan los tiestos arrastra buena parte de los nutrientes que la planta necesita para vivir. Por ello, no es conveniente desperdiciarla. Se pueden poner platos o cuencos debajo de los tiestos
para recogerla y regar con ella el resto de las plantas.
• Es fundamental mantener las plantas libres de hojas y flores secas, pues éstas absorben agua y frenan el desarrollo de las partes sanas. También es importante limpiarlas a menudo, ya que el polvo y la suciedad no las deja respirar. Para ello, lo mejor es pulverizarlas con agua jabonosa aclarando después abundantemente. Este método alejará a los parásitos.

Estos consejos te serán muy útiles

• El jardín y las plantas de exterior requieren un riego casi a diario, por ello lo mejor es disponer de un sistema de riego automático. Sin embargo, las plantas de interior no necesitan tanta atención y bastará con
mantener la tierra húmeda para lograr una buena floración.
• La poda es otra de las acciones importantes que se puede realizar en los meses de verano.
Esto tiene una razón de peso y es que los cortes tardan menos en cicatrizar y por lo tanto se reduce el riesgo de que las plantas contraigan enfermedades.
Por lo tanto, es recomendable podar antes de verano todos los arbustos que ya hayan florecido.
• Hay que tener especial cuidado con las plagas y enfermedades típicas del calor. Lo mejor es aplicar regularmente los tratamientos contra parásitos, así como el insecticida y los fungicidas. Hay que tener en
cuenta que estos tratamientos es mejor realizarlos en las horas menos cálidas del día, es decir, a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.