Ha vuelto la primavera


Los primeros días de la primavera te avisan de que tu jardín está preparado, esperando a que te pongas los guantes y le saques de su letargo invernal.  Ya lo limpiaste y te aseguraste de que las herramientas estuvieran en buen estado al final del otoño. Entonces, ¿a qué estás esperando?

Como dice la canción, la primavera pronto nos traerá de nuevo tulipanes, devolviendo todos los colores del arco iris a tu jardín. Los primeros días de la primavera te avisan de que tu jardín está preparado, esperando a que te pongas los guantes y le saques de su letargo invernal.  Ya lo limpiaste y te aseguraste de que las herramientas estuvieran en buen estado al final del otoño. Entonces, ¿a qué estás esperando?
Cuidado con las malas hierbas
No eres el único que, con los primeros rayos de sol de primavera, sale cada vez más al jardín. Los pequeños brotes verdes de las malas hierbas también están asomando en la superficie del suelo, ansiosos por hacerle la competencia a tus plantas comestibles y decorativas. ¡No te descuides! Arranca los brotes de las plantas anuales en cuanto salgan y desentierra las plantas perennes, como el diente de león, antes de que sus extensas raíces se conviertan en una molestia importante. Aplica un herbicida como Herbicida Total  Glyfos  para eliminar las malas hierbas existentes al césped, los caminos y el pavimento o bien puedes optar por el herbicida selectivo de césped Longbow, que limpia de malas hierbas respetando el césped establecido.  
Apuesta por el crecimiento
Ahora es el momento de preparar las plantas para la temporada de crecimiento. Aplica un fertilizante equilibrado alrededor de la base de los arbustos y un abono con alto contenido de potasa alrededor de los arbustos y árboles frutales, a fin de que tengan el potasio que necesitan para retener mejor el agua, los nutrientes, el sabor, el color y la textura, así como para que den una mayor cosecha. Entresaca las plantas perennes cuando estén demasiado apretadas; para ello, extrae la mata entera y divídela en otras más pequeñas, desechando el centro si está débil. Vuelve a plantas las matas nuevas en tierra con abundante compost y verás que muy pronto tu jardín estará lleno de hojas y flores. 
Revive tus rosas
La primavera es un momento esencial para el cuidado de las rosas. Ante todo, poda. Muchos jardineros se preocupan por esta tarea, pero resulta difícil hacerlo mal. Para que las plantas estén en buen estado y crezcan correctamente, retira los tallos enfermos o débiles y corta los sanos más o menos por la mitad, justo encima de donde haya una yema brotando. Intenta darle a los arbustos de rosales una forma redondeada y bonita. Consigue que crezcan aún más rastrillando el fertilizante en la base de la planta. Si tus rosas tienen tendencia a sufrir antracnosis (algo habitual cuando la primavera es húmeda o en climas lluviosos), asegúrate de retirar las hojas enfermas y pulveriza las plantas abundantemente con fungicidas.
Alimenta nueva vida
Ahora que has mimado a las plantas que ya tenías en tu jardín, es hora de añadir algunas nuevas. Las semillas de zanahoria y las cebollas (hortalizas de semilla pequeña) pueden sembrarse o plantarse directamente en la tierra; los tomates, las berenjenas, los pimientos y las guindillas deben plantarse en semilleros. Cuando la tierra esté suficientemente caliente, puedes plantar también directamente semillas de remolachas, guisantes, diversos tipos de lechugas, espinacas, coles, chirivías y nabos.
Además, para mantener los colores alegres durante el verano, tras los tulipanes planta bulbos de azucenas en macetas profundas con compost para suelos, y un único bulbo de begonias por maceta en compost polivalente. Al final del verano, les sustituirán las dalias, plantadas ahora en macetas.
Estamos en plena temporada de jardinería. Así que, sobre todo, ¡disfrútala!