Insecticida polivalente Calypso AL

Las precauciones otoñales para combatir las plagas de nuestras plantas.


El comienzo del otoño es una época en la que debemos tomar determinadas precauciones.

Cochinillas, pulgones y hormigas, mosca blanca, mariposas del geranio, mosquitos,… tener y mantener un buen jardín o un atractivo balcón implica un trabajo metódico en el control de las plagas que pueden atacar nuestras plantas. Y el comienzo del otoño es también una época en la que debemos tomar determinadas precauciones.

Lo cierto es que en otoño y en invierno nos relajamos en el cuidado de nuestras plantas. Después de la intensa atención que prestamos en primavera, donde queremos que nuestro jardín o balcón luzca de la mejor manera; y después de un verano en el que hemos protegido nuestro jardín del calor y del sol, ahora también nosotros, aficionados a la jardinería podemos encontrarnos cansados y menos activos.

Sin embargo, no podemos olvidar que hay una serie de plagas que se mantienen activas durante los meses otoñales, con temperaturas suaves en la mayor parte de la península, con cambios bruscos de temperatura, y con la posibilidad de que alguna de nuestras plantas esté debilitada, tras el verano o por las primeras lluvias.

Durante estos meses pueden atacar a nuestras plantas pulgones y hormigas, que permanecen activos durante todo el año. También estamos expuestos a los ataques de insectos o diferentes tipos de araña. Todos ellos causan el debilitamiento de la planta y si no se combaten a tiempo, pueden incluso, acabar con ella.

Además debemos tener en cuenta que las plantas fuertes podrán resistir de mejor manera el ataque de cualquier plaga. Y por eso la principal recomendación que podemos hacer es que apliquemos tratamientos que fortalezcan las plantas y que las preparen para los ataques que puedan recibir.

Una fórmula eficaz para dicho fortalecimiento es el fertilizante concentrado Vitagro, de Bayer Garden, que asegura una correcta nutrición de la planta para que esta pueda defenderse de estos ataques y de enfermedades.

Además del refuerzo, para contar con un jardín en perfectas condiciones, debemos recordar que es más fácil cuidar plantas autóctonas de nuestra región, adaptadas a las condiciones climáticas y a las plagas habituales. En otoño también es conveniente moderar el riego del jardín en función de la pluviometría de nuestra zona geográfica. Un exceso de agua, puede debilitar las plantas, hacerlas más proclives a las plagas y en última instancia pudrir las raíces.

Es importante que mantengamos activo un calendario de tratamientos y de ataques que haya sufrido nuestro jardín. Si el año pasado tuvimos una plaga u hongo, es bastante probable que se pueda repetir, por lo que el tratamiento preventivo puede ahorrarnos algún disgusto. De ahí la necesidad de llevar un calendario. Y si tuvimos una plaga en una zona determinada de nuestro jardín, es recomendable no colocar ahí nuevos especímenes porque es probable que se vuelvan a infectar.

También tenemos que recomendar la observación. Aunque con los días más cortos y más frescos, pasamos menos tiempo en terrazas y jardines, lo cierto es que debemos observar la evolución de nuestros ejemplares para detectar cuanto antes la aparición de culquier plaga antes de que se extienda: el amarilleamiento, la hilera de hormigas, el debilitamiento de las  plantas etc,..

En caso de observar plagas en nuestras plantas podemos utilizar un insecticida que sea resistente a la lluvia y riegos. Calypso AL es un insecticida de amplio espectro que controla las plagas escondidas (como los pulgones en las hojas enrolladas), penetra rápidamente en la planta distribuyendose por la savia y protege a tu planta hasta 4 semanas (incluso los brotes nuevos).

En resumen, con el otoño, las labores de jardines, terrazas y balcones siguen activas y podemos seguir disfrutando de la actividad y de la pasión por las plantas.