Reavivar el huerto en primavera


La primavera la sangre altera. Pero además de protagonizar sabios refranes, la primavera es también la invitada de honor a la hora de reavivar nuestro huerto. Lechugas, pimientos, cebollas…

Nuestro pequeño terreno estará encantado de retomar su actividad tan estancada durante el invierno. Para ello, si tu debilidad son los tomates, debes airear la tierra y oxigenarla abonando para proveer nutrientes. Además, las tomateras no son unas plantas complicadas, simplemente inserta las semillas en semilleros de poca profundidad y resguárdalos del frío y del viento pero que les llegue bien la luz del sol. Más adelante procura hacer el trasplante a horas que no haga mucho sol y riega en cuanto hayas terminado. Conforme las tomateras crezcan, necesitaran unas cañas para evitar sus ramas que se doblen y rompan por el peso de los frutos.