La relación entre pulgones y hormigas


Cerca de 3.500 especies de pulgones habitan el planeta y cerca de 500 son plagas de cultivos. Ante estas cifras conviene conocer bien qué son, cómo viven y qué hacen estos insectos que proporcionan alimento a las hormigas.

Con un tamaño máximo de 10 mm en las especies mayores, los pulgones pueden transmitir hasta 117 tipos de virus diferentes.
Los hay vivíparos (paren crías) y ovíparos (ponen huevos), y el tipo de reproducción, origen de la plaga, lo determina el que la especie se desarrolle en un sólo tipo de vegetal, o el que, por el contrario, pueda hacerlo en diferentes tipos de plantas.

ASÍ SURGE LA PLAGA

• Pulgones que viven sobre un sólo vegetal. Machos alados y hembras sin alas inician el proceso reproductivo que origina la plaga. La hembra deposita un solo huevo en invierno, que eclosiona en primavera y del que surge otra hembra, la hembra fundadora, origen de
toda la generación posterior.
Esta primera hembra se reproduce por partenogénesis (por división de células sexuales femeninas no fecundadas) y necesita que se den condiciones favorables, como un exceso de alimento, para hacerlo.
De esta primera generación de hembras sin alas surgen hembras aladas que se encargan de invadir otros cultivos de la misma especie vegetal y que crían hembras ápteras (sin alas) y así sucesivamente.
Finalmente, en otoño, las hembras aladas de las últimas generaciones de pulgones de la temporada (sexúparas) se reproducen  partenogenéticamente depositando huevos con hembras y machos que producen el huevo de invierno con el que se
inicia el ciclo.
• Pulgones que acuden a diferentes vegetales o polífagos. El huevo de invierno se deposita sobre un vegetal o huésped primario en el que habitará la hembra fundadora y las distintas generaciones de hembras ápteras partenogénicas. Con la aparición de las hembras aladas o emigrantes se produce el traslado a especies vegetales diferentes de la original o huéspedes secundarios.
En las nuevas plantas se reproducen las hembras, llamadas exiliadas, que dan origen a nuevas plagas, aparentemente distintas de la original.

ASÍ ATACA A LAS PLANTAS

¿Cómo seres tan diminutos pueden causar tantos problemas?
Los efectos que una plaga de pulgones tiene sobre las plantas son numerosos. Aquí tienes unos cuantos:
• Impiden el crecimiento de la planta al extraer sus nutrientes para alimentarse. El ejemplar se debilita, se detiene su crecimiento, las hojas se enrollan y, si la plaga es muy dura, acaba secándose.
• Reducen la fotosíntesis. Como la savia es rica en azúcares pero pobre en proteínas, los pulgones deben extraer una gran cantidad de savia para obtener las proteínas que necesitan y excretan el exceso de azúcar, depositándolo en el envés de las hojas. Este exceso
de melaza conlleva el desarrollo de mohos y la reducción de la actividad fotosintética y, por tanto, un descenso en la producción.
• Atraen a las hormigas con la melaza segregada. Esta relación simbiótica favorece a ambas especies, ya que las hormigas
obtienen alimento, la melaza, y los pulgones reciben protección contra sus depredadores (mariquitas, entre otros).
• Transmiten hasta 117 tipos de virus fi topatógenos. De hecho, se trata de la especie más eficaz a la hora de transmitir estos virus. Las principales encargadas de la transmisión son las hembras aladas.